Mis padres trabajan todos los días y cuando vuelvo del colegio tengo que preparar la cena par mi hermano y para mí y luego tengo que hacer los deberes.
Los fines de semana no puedo descansar porque también tengo mucho que hacer, por ejemplo, el sábado pasado me levanté temprano y arreglé mi habitación porque me gusta tener una habitación limpia y ordenada. También cociné el almuerzo para mí y para mi hermano y después mi hermano fregó los platos.
Lo que odio de todo corazón es pasar la aspiradora todos los sábados, creo que es muy aburrido. Sólo tengo 15 años y ¡creo que no es justo hacer tantos quehaceres!
Paola